Los cartones
Tenían algunos meses viviendo en esa casa. Habían vuelto tras unos años en el extranjero:Gabriel Urquiaga, diplomático, algo mayor, su esposa y su hija de diecisiete años. Él no era tangrande como aparentaba. El trabajo y los viajes habían hecho estragos. En Lima, adonde habíanvuelto, tenían una vida más o menos tranquila.La alquilaron. Poco más